Tratamientos de calidad de piel

Tratamientos de calidad de piel

Los tratamientos de calidad de piel están diseñados para mejorar el estado general del tejido cutáneo, restaurando su hidratación, firmeza y luminosidad. A diferencia de otros procedimientos estéticos centrados en el volumen o la estructura facial, estos abordajes actúan directamente sobre la salud de la piel, promoviendo su regeneración y resistencia frente al envejecimiento.

Entre las opciones más efectivas se encuentran los skinboosters, inyecciones de ácido hialurónico de baja densidad que se aplican en múltiples puntos del rostro, cuello, escote o manos. Estos productos no buscan rellenar, sino hidratar profundamente la piel desde el interior, logrando un efecto de «piel jugosa» que se nota y se siente.

Los polinucleótidos, por su parte, son moléculas obtenidas del ADN que estimulan la regeneración celular y la producción de colágeno. Están especialmente indicados en pieles fotoenvejecidas, finas o con daño por procedimientos anteriores. Su acción es progresiva pero muy eficaz, mejorando visiblemente la textura y elasticidad de la piel con el paso de las semanas.

Completan este abordaje los cócteles vitamínicos personalizados, que pueden incluir antioxidantes, aminoácidos y minerales esenciales. Se administran mediante mesoterapia y están pensados para revitalizar pieles apagadas, estresadas o expuestas a agresiones externas como el sol o la contaminación. Estos tratamientos son ideales como preparación para el verano o para recuperar la piel tras los meses más fríos.

En conjunto, estas técnicas permiten ofrecer un plan de cuidado cutáneo personalizado, adaptado a las necesidades de cada paciente y enfocado en una estética natural, saludable y duradera.

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